martes, 9 de junio de 2020

La Invitación, tensión en todo momento

  

Netflix tiene escondidas en su catálogo pequeñas pero auténticas joyas. Películas como la presente derrumban(en parte)la extendida creencia de la falta de calidad que ofrece la plataforma en general, pues La Invitación es un cóctel donde el drama y la tensión se entremezclan en un crescendo que inquietará hasta al más impasible.
Will(Logan Marshall-Green)se separó años atrás de su pareja Eden tras la trágica muerte de su hijo,después de la cuál ella desapareció sin dejar rastro. Sin embargo, Eden, junto con su nuevo marido, regresa repentinamente a la ciudad e invita a su casa a algunos viejos amigos, incluido Will con su novia, Kira. Pero algo parece haber cambiado en ella, y eso no hace más que inquietar y desconcertar a su exmarido, durante toda una cena en la que el extraño carácter de ciertos invitados se conjunta con la promoción que hace el nuevo matrimonio de una especie de nueva terapia para superar el dolor interno...
El que sin dudas es el mayor logro de la cinta es la construcción de un aire tenso en todo momento, relfejado en los rostros de sus protagonistas, potenciado por los derroteros cada vez más extraños que esta tomando la reunión. La confesión de cierto personaje sobre su macabro pasado o el vídeo explicativo sobre el nuevo "grupo" de terapia de Eden y su marido, que defiende tomar la muerte y el dolor consecuente como algo "natural", hace incomodar hasta el mismo espectador, aunque se llega incluso a un punto en el que no resulta tan "raro" sospechar que Will esté desarrollando una cierta paranoia por su expareja, intuyendo casi todo el tiempo que algo muy malo se esconde en esa casa.

A medida que avanza el metraje profundizamos en los temores de ambos, Will y Eden, prefiriendo el primero conservar el dolor mientras la segunda pugna por ignorarlo y entregarse a la súbita felicidad que le otorga su nueva terapia. Dos formas distintas de sentir la muerte de su hijo años atrás, en medio de un ambiente enrarecido desde el principio, correctamente construido por todos sus actores, especialmente al término de la película, donde la violencia, sin añadir más, estalla.
Quizás uno de los mensajes que nos dejé "La Invitación"podría ser la fragilidad del ser humano, su desesperación por escapar del dolor y también su obsesión por encontrarle un sentido a la vida, aunque sea a cualquier precio. Un nefasto evento que cambió la vida de dos personas, cada una tomando un camino diferente, pero teniendo en común esa espina que no desaparece, el amargo sabor de la pérdida. Una perfecta base para desarrollar este thriller caracterizado por su reinante tensión e incomodidad que produce, disponible en Netflix e ideal como entretenimiento palomitero. Si queréis disfrutar del suspense en estado puro, tenéis que verla.

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