miércoles, 20 de marzo de 2019

Paddleton, la fuerza de la amistad

La presenta película es, sin ningún margen de duda, de las más poderosas y memorables que he visto en mis años de consumista cinéfilo. Una obra original de Netflix, la mejor de la plataforma hasta la fecha, y no es que destaque por una historia de lo más compleja. Sin embargo, es esa misma sencillez la que hace grande a Paddleton, un dramático retrato salpicado de ingeniosa comedia del poder de la amistad y del sentido de la vida misma.
Andy y Michael son dos buenos amigos, además de vecinos, que disfrutan las noches viendo películas juntos y comiendo Pizzas. De día, en cuanto tienen algo de tiempo libre, juegan al Paddleton, un deporte invitado por ellos el cual consiste en lanzar una pelota contra la pared con la intención de que caiga dentro de un barril dispuesto detrás. A través de tan simples actividades se construye un vínculo fuerte que es puesto a prueba cuando a Michael le detectan un cáncer terminal incurable. Con pocos meses de vida, se niega a morir sufriendo en un hospital perforado por tubos y encuentra un medicamento, vendido en pocas farmacias, fabricado especialmente para personas enfermas que quieran acabar con su vida. Le pedirá a su amigo que le acompañe a hacerlo.
Quizás lo que más llamé la atención es su gran simpleza, sin detalles estrafalarios o espectaculares giros de guión para hacerla algo épico. No. Desde su viaje al pueblo para hacerse con la pastilla hasta su regreso a casa, no hay nada sorprendente en toda la cinta, sino que su costumbrismo es el motivo por el que hay que verla. Lejos de superficialidad, de efectismos argumentales, y más cercana a la vida misma, un natural retrato de una amistad unida hasta el inevitable final.

Cabe resaltar que, a pesar de su dramático fondo, el humor está presente en no pocas ocasiones y hacen de algo tan duro más llevadero. El desternillante monólogo de su película favorita en un bar o algún que otro momento de despiste con las luces de la habitación nos sacarán muchas risas, momentos reforzados por las inmejorables interpretaciones de sus protagonistas, y es hacia el final cuando el espectador romperá a llorar desenfrenadamente, en una escena que le conmoverá enormemente el corazón. Tal como a  mi me lo hizo.
Es una película vista interminables veces, de las que te sabes a la perfección como termina, pero su forma de contarse y la fuertes emociones que hace sentir la convierten en uno de los mejores productos de la plataforma, tan humana como realista. No hace falta amor de por medio, solo dos inseparables amigos cuyas vidas se vieron truncadas por los inesperados giros de guión de la vida, quedando para la posterioridad un maravilloso recuerdo, imposible de olvidar.

viernes, 15 de marzo de 2019

Green Book


Resultado de imagen de green bookPues sí, por el título y la descripción nuevos habréis notado un cierto cambio en el alma de este Blog, pero todo tiene su razón: yo soy más de ver películas. Y para no abandonar tan pronto esta empresa tendrán lugar en este pequeño rincón virtual, también, críticas cinéfilas que informarán cuán recomendable o no es la cinta que aquí os presento. De hecho, empezamos con una muy reciente, quizás de las mejores que he visto en mucho tiempo, y no, no lo digo por que haya ganado el Oscar a la Mejor Película de este año(dichos premios ya están demasiado politizados y vendidos al mejor postor). Señoras y señores, hoy toca Green Book de Peter Farrelly.
Antes de comenzar fijémonos en su realizador, en ese nombre. ¿No os suenan los Hermanos Farrelly, Peter y Bob, los responsables de comedias míticas y hasta tiernas a pesar de su absurdo ritmo como Algo Pasa con Mary, Irene y Yo o Amor Ciego, y otras de peor calidad como Movie 43? Pues uno de ellos, el citado Peter, decidió tomar un camino radicalmente diferente y traernos, basado en una historia real y bonita, una película que lo saca de ese encasillamiento creativo para elevarlo como un cineasta brillante, que sabe introducir un humor característico pero fino en esta trama que rebosa humanidad.
Retrocedemos hasta los años 60. Tony Lip, interpretado por el gigante de la interpretación Viggo Mortensen, es un rudo pero a la vez bonachón italoamericano del barrio del Bronx, Nueva York, quien, tras estar "temporalmente" sin trabajo, es contratado  por un pianista afroamericano llamado Don Shirley, un papel para otro coloso como es Marhershalah Ali, como su chófer durante los meses que dure su gira de conciertos por el sur de Estados Unidos, una región, especialmente en aquella época, hostil contra la raza negra. Por ello, Tony se guiará por el "Libro Verde"(de ahí el título de esta obra)que le indicará los pocos establecimientos dispuestos a aceptar personas de color. Todo lo que se desarrollará después, a través de las muy diferentes perspectivas de ambos personas, es un relato conmovedor de la continua lucha contra el racismo y los prejuicios, sin pecar de sensiblera en exceso, un viaje hacia lo más profundo de América y de uno mismo.

La historia, por lo visto, nos es más que conocida, con los típicos ingredientes conciliadores y efectivos para su mensaje. Pero, aunque la idea no sea original, la forma de contarla y, sobre todo, de presentarla, es muy diferente a todo lo anterior, sin incidir tanto en los momentos más difíciles y los ataque más humillantes hacia Don por su raza sino que equilibra la balanza con una suerte de golpes cómicos que, sin embargo, no esconden ni quieren hacerlo la cruda realidad de la época. En cada concierto, en cada tecla del piano que toca casi sentimos esa impotencia del personaje de Ali, desahogada en un compás trágico y constante. 
Tampoco se puede olvidar la  creciente transformación de su acompañante, un Tony de fuertes raíces y con sus prejuicios, aunque sin llegar nunca al nivel de los blancos de su alrededor. Con un principio algo accidentado por las excentricidades del genio al que conduce, pronto nacerá entre ambos una gran amistad, hasta el punto de ayudar el segundo al primero para escribir bonitas cartas a su mujer o ayudándose en más de un problema. Puede que no tengan la misma cultura y vivan una realidad distinta, pero eso importa bien poco cuando la humanidad esta presente.
No es una obra redonda. Quizás se torne demasiado previsible en no pocas ocasiones y otra pega podría ser que no se profundiza tanto en el artista, sus inquietudes que en más de una vez se nos muestran y no se ahonda más en ellas. Aparte de ello, no puedo decir nada destacable en ese sentido. No se me ocurre. También habría que tener presente que la película no solo es una representación del racismo sureño y la ignorancia, sino además un canto a la libertad y de la individualidad, al margen de que color o etiqueta te pongan. Ver a las personas como realmente son, y olvidándonos de esa cáscara superficial que nosotros mismos creamos.

Para concluir, pienso que su visionado tendría que ser obligado y más en estos tiempos, donde los avances científicos y tecnológicos no han ido tanto de la mano con otros problemas que, más que desaparecer, aumentan y cada vez más rápido. Los niveles de antisemitismo por las nubes, atentados contra mezquitas, asesinatos de afroamericanos(en correlación al tema de la película)...Debemos tomar conciencia del presente y hacer un verdadero esfuerzo por dejar atrás todo ese odio, toda esa intolerancia que tanto mal hace a la civilización humana, desde siempre. Green Book es un claro ejemplo como, incluso en tiempos difíciles, hay esperanza para un entendimiento, hasta para superar las limitaciones y transformar la realidad. Por cierto, está basada en hechos reales, para que no quepa duda de su veracidad.

sábado, 2 de marzo de 2019

Diario de un Pardillo

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Siguiente recomendación para estos días, esta vez con un escritor de lo más famoso en la literatura infantil y juvenil desde mucho tiempo y cuyo nombre seguro que te sonará de algún libro que te obligaron a leerlo y comentarlo en tus días de la ESO: Jordi Sierra i Fabra, con su obra Diario de un Pardillo. 
Se lo que piensas: parodia a la española del superventas también juvenil Diario de Greg. Y razón no te falta. Pero su autor no se limita a eso y consigue, con su característica prosa fresca, una historia amena y cómica que te dejara bastante satisfecho.
En esta ocasión seguimos las aventuras de Mariano, un chico que acaba de cumplir doce años y decide, como no, plasmar su vida en un diario durante un año, en donde nos contará todo lo interesante y rocambolesco que le pasa, desde el alineamiento con su abusón hasta sus vibrantes deseos por intimar con la chica que más le gusta, sin mencionar el divertido retrato que hace de su familia, hilvanado siempre de un más que presente buen humor que te sacará hasta una risa como lector. No podemos olvidar como nuestro protagonista, en un intento de "autocensura", sustituye toda palabrota o expresión malsonante por varias X que, sin embargo, no nos dificultan para adivinar su significado.
Contrariamente a la novela que comentamos pasadamente, esta es una fantástica lectura que te hará disfrutar de peripecias juveniles sin caer en los mismos tópicos y barreras morales. A mi juicio es el defecto que, por otro lado, presenta la colección de Diario de Greg. De nuevo este referente literario, el señor Jordi Sierra i Fabra, muestra su genialidad para manejar diferentes géneros sin caer en la monotonía argumental, y ofrece algo diferente y, sobre todo, entretenido a su público. No dudes en hacerte con ella en la librería más cercana.
Por cierto, inmejorablemente ilustrada por el artista Romeu.