martes, 19 de mayo de 2020

Sin Vuelta Atrás, de Jordi Sierra i Fabra

He comentado varias veces las novelas de este genial escritor, Jordi Sierra i Fabra, reconocido por su prolífico trabajo, además de utilizar una escritura amena y cercana al lenguaje de los jóvenes, tratando todo tipo de temas con una sensibilidad en no pocos casos asombrosa. La presente obra, Sin Vuelta Atrás, es un claro ejemplo de ello, girando en torno a un tema tristemente actual: el bullying. 
La historia comienza con una fatídica noticia: Jacinto Quesada, un chico de 14 años inteligente y soñador, es encontrado muerto a los pies de un acantilado, tras caer por él. A partir de aquí, desde la perspectiva de varias personas como su profesora Manuela Giner, sus amigos Miguel Ángel(tan víctima del bullying como él)y Cecilia, además de sus propios abusones y responsables de arrinconarlo hasta el suicido, los acontecimientos se desarrollarán en el marco de un día, a un vertiginoso ritmo que no admite respiro. El abuso físico y psicológico que el pobre Jacinto ha ido sufriendo desde hace tiempo, sin que ninguno de sus compañeros moviese un dedo por él, saldrá a la luz con toda su fuerza como si de la erupción de un volcán se tratase, arrastrando todo a su paso...
El autor maneja la narrativa con su habitual soltura, introduciendo descripciones breves pero concisas de los lugares y eventos y diálogos cargados de mensaje, hasta meter todo el dedo en la llaga. Su denuncia contra el acoso escolar es más que manifiesta, cruda, pues él también sufrió su propio calvario de pequeño, en su escuela, debido a su tartamudez. La escena de los familiares de Jacinto visitando el cadáver de su hijo desgarra el corazón, saltándosele las lágrimas a un servidor. Un chico tan joven, culto, con sueños y proyectos para culminar en la vida...Torturado hasta la extenuación por gente cobarde, vil, que solo saben emplear la violencia y el miedo para hacerse respetar. El martirio de Jacinto fue tal que no pudo aguantarlo más. Todas estas sensaciones se dejan bien impresas en sus páginas, poniéndonos en la piel de todos pero, en especial, de la de aquellos que callaron o soportaron este maltrato, desde cierto profesor de Ciencias hasta el amigo de Jacinto, Miguel Ángel. Las amargas consecuencias del bullying, un fenómeno que, como se incide en el libro, debe ser más tomado en cuenta y no menospreciarlo."Son cosas de niños, ya se arreglarán". De hecho, como son niños, hay que enseñarles que esa no es la vía y evitar situaciones que, como han pasado no pocas veces, se salen de control...
Por otra parte, tengo que reconocer(y no es por criticar sin más)que el libro "flojea" en su última parte, sintiendo que pudo haber tenido un mejor final o, al menos, más potente en lo sentimental. Aunque no hay problema en que funcione a modo de panfleto contra el acoso escolar, si eché de menos más "riesgo" y dejarnos con un muy buen sabor de boca. Al terminarlo, tuve que bajarle ligeramente la nota.
Con todo, Sin  Vuelta Atrás es una notable novela juvenil que toca temas de actualidad y duros con profunda maestría. Un relato conmovedor que es más real que ficticio, pienso que obligatorio de leer en los Institutos de todo el país para concienciar, cuanto antes, cuál es el buen camino. Y escuchar el grito de auxilio antes que sea demasiado tarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario